Advierten sobre estafas de salud y pérdida de peso

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La División de Protección al Consumidor del Estado de Nueva York hace un llamado a los residentes del estado a no dejarse engañar

La División de Protección al Consumidor del Estado de Nueva York recordó hoy a los consumidores los peligros de los anuncios engañosos de productos que prometen perder peso o mejorar la salud. Los anuncios engañosos, con falsas promesas y afirmaciones de salud sin fundamento, se aprovechan de los deseos de las personas de una solución rápida o una cura milagrosa, pero es posible que solo lo engañen con el dinero que tanto le costó ganar y, lo que es peor, que sean peligrosos para su salud.

“Las estafas de pérdida de peso pueden poner a los consumidores en riesgo de perder más que dinero en efectivo, ya que los suplementos dietéticos pueden poner en peligro la salud. La División de Protección al Consumidor advierte a los neoyorquinos que buscan alcanzar sus objetivos de salud y estado físico que tengan cuidado y no caigan en la miríada de productos fraudulentos anunciados”, dijo el secretario de Estado Robert J. Rodríguez. Recuerde, si suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea”.

El fraude de atención médica incluye reclamos fraudulentos, engañosos o engañosos por productos o servicios para bajar de peso, spas y equipos de salud, y medicamentos recetados o de venta libre. Según los datos de Consumer Sentinel Network de la Comisión Federal de Comercio, fue una de las 10 principales categorías de fraude en 2021, lo que costó a los consumidores estadounidenses $17 millones de dólares en pérdidas. Se advierte a los neoyorquinos que critiquen cualquier producto nuevo antes de comprarlo.

“Nada puede reemplazar los beneficios de una dieta saludable y el ejercicio regular para perder peso de manera segura y efectiva”, dijo la Dra. Mary T. Bassett, Comisionada de Salud del Estado de Nueva York. “Tenga cuidado con los productos que prometen en exceso resultados poco realistas que pueden ser perjudiciales para su billetera y su salud”.

Los neoyorquinos deben tener cuidado e investigar antes de comprar un nuevo producto para la salud o la pérdida de peso y seguir estos consejos:

• Esté atento a afirmaciones falsas: un producto de salud es fraudulento si se promociona engañosamente como eficaz contra una enfermedad o condición de salud, pero no se ha probado científicamente que sea seguro y eficaz para ese propósito. Los consumidores pueden ver afirmaciones exageradas en los anuncios, como “una cura comprobada”, un “avance científico” o “resultados instantáneos” prometedores. Los productos fraudulentos también usan palabras de moda vagas como “totalmente natural” o “herbario”. A menudo, estas afirmaciones no se pueden verificar y no ofrecen evidencia dentro del anuncio. Recuerde: no existe una manera rápida y fácil comprobada de perder peso o estar saludable, no se deje engañar.

• Esté atento a las garantías falsas: Siempre lea la letra pequeña antes de comprar un producto para la salud o la pérdida de peso. Una táctica común en las estafas de atención médica es la garantía de devolución del dinero, que da la apariencia de una inversión libre de riesgos. Sin embargo, a menudo ocultas en la letra pequeña hay condiciones que los consumidores pasan por alto, como aceptar un servicio de suscripción por un período o recibir una factura por más productos que el consumidor pretendía usar.

• Busque reseñas confiables antes de comprar: antes de probar un nuevo producto, busque su nombre en línea a través de un motor de búsqueda confiable. Las reseñas falsas son comunes, así que busque reseñas verificadas de una variedad de fuentes. Si todo lo que encuentra son reseñas entusiastas, considere si a los autores se les pagó o recibió un producto gratis por escribir la reseña. También busque quejas o demandas sobre el producto. Si ve el producto en las redes sociales pero los comentarios están desactivados, tenga cuidado; es una señal de alerta de que la empresa está tratando de ocultar comentarios honestos. Muchos anuncios incluyen fotos dramáticas de antes y después; sin embargo, las fotos pueden estar manipuladas o alteradas o pueden mostrar a una persona que nunca usó el producto anunciado. Si no puede encontrar información más allá de los anuncios del producto, probablemente sea una estafa.

• Consulte a un profesional de la salud: Siempre consulte con un médico de atención primaria o un profesional de la salud certificado antes de comenzar un nuevo medicamento o suplemento dietético, especialmente si el producto no está aprobado por la FDA. Estos productos pueden contener ingredientes desconocidos, tener efectos nocivos para la salud o interferir con sus recetas.

• Busque información confiable para estar saludable: Hay lugares para buscar más información por su cuenta si está interesado en el tratamiento de enfermedades y dolencias, respaldado por médicos y científicos certificados. Sitios como MedlinePlus del Instituto Nacional de Salud y MyHealthFinder del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. ofrecen una gran cantidad de información de fácil acceso para los consumidores. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa ofrece información sobre medicina alternativa y complementaria. Para obtener información sobre alimentación saludable, visite gov, ChooseMyPlate.gov o la Red de información sobre control de peso. Si bien estos sitios están verificados, los consumidores siempre deben consultar a su profesional de la salud si tienen alguna pregunta.

Los consumidores que vean afirmaciones fraudulentas sobre productos para bajar de peso o publicidad falsa deben denunciarlo ante la Comisión Federal de Comercio y la Fiscalía General de Nueva York.

Los consumidores que creen que han sido víctimas de una estafa de salud pueden presentar una queja ante la División de Protección al Consumidor del Estado de Nueva York en https://dos.ny.gov/file-consumer-complaint.