Marcha inmigrante finaliza tras recorrer 241 kilómetros por sus reclamos

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Exigieron 3.000 millones de dólares al Fondo de Trabajadores Excluidos, que ya repartió hasta 15.600 dólares a indocumentados afectados por la pandemia, y que se agotó

dos personas con pancartas durante una manifestación en Albany, Nueva York. EFE
Dos personas con pancartas durante una manifestación en Albany, Nueva York. EFE

Nueva York

Centenares de inmigrantes llegaron hoy a Albany, sede del gobierno del estado de Nueva York, tras recorrer 241 kilómetros, para reclamar que los nuevos presupuestos incluyan varios proyectos de ley que beneficiarán a miles de trabajadores indocumentados afectados por la pandemia.

Los llamados trabajadores esenciales -en su mayoría hispanos-, que durante el confinamiento mantuvieron el país a flote ya fuera desde los campos agrícolas, restaurantes, distribuyendo alimentos a supermercados o entregando comida a domicilio, entre otros oficios con baja remuneración, llegaron hoy a la capital del estado, tras salir el 15 de marzo desde la ciudad de Nueva York.

“Esenciales excluidos” o “excluidos nunca más” gritaban alrededor de un millar de inmigrantes que tomaron las calles del estado reclamando “trato igual” a la gobernadora Kathy Hochul y los legisladores del estado que evalúan el nuevo presupuesto, que debe estar aprobado para el 1 de abril.

En concreto los inmigrantes, entre ellos trabajadores de construcción que acudieron con sus cascos y chalecos reflectantes, exigen que se asigne una nueva partida de 3.000 millones de dólares al Fondo de Trabajadores Excluidos, que ya repartió cantidades de hasta 15.600 dólares a indocumentados afectados por la pandemia, y que se agotó rápidamente el año pasado.

-Aviso-

Aquel fondo aprobado en 2021 estuvo dotado de 2.100 millones de dólares, el más grande de la nación y, en caso de asignarse el dinero, se estima que 175.000 inmigrantes se beneficiarían.

También piden que se apruebe el proyecto que crearía el primer Programa de Desempleo para Trabajadores Excluidos, así como otro para un seguro de cobertura médica, que también beneficiaría a indocumentados.

Más de 150.000 neoyorquinos viven sin seguro médico debido a su estatus legal, según datos proporcionados por la coalición de organizaciones que convocó la marcha.

Los inmigrantes reclaman que Hochul respalde los proyectos de ley.

Los manifestantes cantaban “somos caminantes, venimos a exigir acceso al desempleo a todos por igual. Somos la fuerza de este gran país, pagamos impuestos para vivir mejor” mientras recorrían el último kilómetro hasta el capitolio del estado y portaban carteles con mensajes como “somos excluidos, no invisibles” o “la nación fue construida por inmigrantes”.

Una banda de tubas entonaba música de México, y animó a muchos a bailar al ritmo de la música; hubo además danzantes aztecas y un espontáneo concierto de cacerolas golpeadas por cucharas.

“Estamos unidos porque hemos sido excluidos y estoy aquí para decir que el pueblo ya despertó”, afirmó el inmigrante Ángel Flores, quien recorrió los 241 kilómetros, durante una conferencia de prensa frente al capitolio, donde fueron recibidos por varios legisladores, entre ellos la asambleísta Marcela Mitaynes.

Mitaynes no pudo evitar las lágrimas al recordar que sabe lo que significa ser emigrante, por ser la primera peruana electa en Nueva York.

“Esto para mi es muy personal. Estoy muy emocionada”, afirmó la legisladora, quien afirmó que muchos no pueden entender “la vida difícil de un inmigrante”.

 Recordó que durante la pandemia el Gobierno le dio la espalda y ellos “salieron de sus casas a pelear (por sus familias) porque era lo único que les quedaba”.

Destacó que la huelga de hambre del año pasado les dio esperanzas “y demostró que el Gobierno sí puede proveer para todos”.

Tras la conferencia de prensa los inmigrantes entraron al capitolio gritando consignas, reclamando la aprobación de los proyectos y asegurando que “excluidos nunca más”.