Desde hace más de cuatro décadas, el artista peruano ha convertido el collage en su forma de expresión, inspirándose en las culturas precolombinas y la riqueza cromática del Perú

Patricia Herrera Valdizán | New York Hispano | Colaboradora
Nueva York
Desde 1981, el collage se ha convertido en el principal lenguaje artístico de este destacado creador peruano. A través de la combinación espontánea de papeles, texturas y diversos materiales, ha desarrollado un estilo propio en el que convergen la riqueza de las culturas precolombinas, el arte popular y la vibrante identidad del Perú. Cada obra es una exploración de la memoria, las emociones y el tiempo, donde el pasado dialoga con el presente y deja abierta una ventana hacia el futuro. En esta entrevista comparte su proceso creativo, las influencias que han marcado su trayectoria y la pasión que le ha acompañado durante más de cuatro décadas dedicadas al arte. Después de iniciar sus estudios de arte y carrera en el Perú, Pomalaza estudia en Nueva York en The Arts Student League y en Parsons School of Design.
Fernando ¿dónde naces y como fue tu niñez?
Nací en Lircay, Departamento de Huancavelica en 1943. Pero al año mi familia se radicó en San Genaro de Tunán en Junin. Por lo que me siento más huancaíno. Desde pequeño me llamaron mucho la atención los colores y sobre todo mi madre quien se llamaba Apolinaria me enseñó el arte del tejido. Pues ella era una gran artesana. Yo reciclaba materiales rudimentarios, esmaltes, acuarelas y compraba tarros chicos para mezclar los elementos.
Aparte el de tu madre, ¿qué otros incentivos artísticos solías descubrir?
Bueno, también me inspiraba en las revistas , leía los comics. Es decir, comencé como autodidacta. Hacia con el tejido los colores del arco iris. Tal es así que fui a aprender a la Escuela Artesanal de la Familia Zamudio, reconocida por sus excelentes maestros del tejido. Y lo que producía lo vendía en las Ferias Artesanales de Huancayo, que eran famosas.
Tu vida desde joven, ¿fue de mucho trabajo?
Es decir, como perdí muy joven a mi padre, sentía la responsabilidad de apoyar a mi Familia. Trabajé en la fábrica Manufacturas del Centro muy conocida, donde el dueño era un judío amable. En ese lapso terminé mi secundaria nocturna. Al terminar con la empresa descubrí la Casa de la Cultura de Huancayo donde cursé clases de arte por dos años.
¿Qué pintores influenciaron en tu recorrido artístico?
Diría que cuando iba a la Biblioteca Pública, leía mucho de los pintores Mondrian, Paul Gauguin, Van Gohn. Me envolví también en lo abstracto. Un escultor que era muy bueno, Henry Moore.

¿Luego fuiste a Lima?
Claro, muy joven con ganas de postular a la Escuela de Bellas Artes. En ese entonces estaba Ugarte Eléspuru, de director. Pero tengo vivos recuerdos de mi profesor Miguel Ángel Cuadros, a quien le gustaba que sus alumnos sigan las reglas, especialmente en sus amenas clases. Tuve admiración por el Maestro Apu-rimak. Me cautivaron su filosofía y pensamiento. Él había estudiado el lenguaje plástico del Peru y latinoamericano, más el conocimiento europeo.
¿Que simbolizan para ti tus pinturas?
Mis pinturas contienen todas mis vivencias, es un conglomerado de todas mis experiencias desde niño hasta ahora. Me inspiro en lo subjetivo, no solo lo objetivo. Ese es mi lenguaje plástico.
¿En qué año llegaste a EEUU?
Llegué en 1978. Tuve muy buenas experiencias, también me casé. No solo me quedé por mucho tiempo. En ese periodo viajé a Japón y exhibí varias veces. Como también a la Feria de Shanghái y Beijín. Pude tener la oportunidad de exhibir en Noruega, Suiza, etc. He obtenido becas como también premiaciones por mi arte. Pero quiero decirte que soy una persona reservada. Amo mi profesión. Cultivé el Zen donde predomina el blanco y negro, influenciado por la escuela abstracto expresionista de New York.
Cuando fue el periodo de la pandemia utilicé mucho el color negro. Era ese sentir de muerte y desolación.
¿Me puedes decir si sueñas con tus obras antes de realizarlas?
No, lo hago todo directamente…tras una introducción. Me inspiran cosas que veo en la calle. Así aflora de repente mi imaginación. Vendo mis obras directamente a coleccionistas. Si están interesados pueden llamar a este teléfono 914-356-4232.
¿Qué buen consejo puedes dar a los jóvenes que lean esta entrevista?
Con el desarrollo tecnológico de las redes sociales su aprehensión está cambiando mucho. Domina la técnica de las redes. En el arte lo más importante es expresar sus necesidades y crear un lenguaje plástico porque este se expresa con color y textura. Los elementos que se usan en la materia o con el papel, sirven para transformarlos en un lenguaje plástico. Una vez la obra esta lista ya tiene su propia identidad. Tiene atracción del espectador
Estamos con un sentimiento patriótico en estos días, ¿qué podrías desear a todos los peruanos por 28 de Julio?
Compatriotas hoy estamos conversando con Patricia Herrera y yo nací en Huancavelica y me crie en Huancayo. El destino nos ha puesto hoy para tomar esta conversación rescatando nuestras vivencias en el Perú y EEUU. Hagamos un esfuerzo de reconciliación y luchemos por un mejor porvenir. Busquemos la recuperación de la democracia con un gobierno con más calidad humana. Maravilloso ser reconocido como tal, donde predomine la espiritualidad y no el materialismo.

















