El proyecto busca acelerar el servicio de más de 130,000 pasajeros diarios y mejorar la seguridad vial con nuevas zonas peatonales y espacios de carga

Sala de Redacción | New York Hispano
Nueva York
El Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT) dio inicio a un ambicioso proyecto de reconstrucción de Flatbush Avenue en Brooklyn, con el objetivo de acelerar el servicio de autobuses y mejorar la seguridad vial. La iniciativa contempla la instalación de carriles centrales protegidos para buses, nuevas zonas peatonales y espacios de carga, beneficiando a más de 132,000 pasajeros diarios.
“Hoy comenzamos un proyecto que transformará Flatbush Avenue en una calle más segura y eficiente, poniendo a las personas en el centro”, afirmó el comisionado de NYC DOT, Mike Flynn.
Un corredor vital para Brooklyn
Flatbush Avenue es considerada la columna vertebral de Brooklyn, conectando comunidades diversas y funcionando como una arteria clave para el transporte público. Sin embargo, los autobuses en la zona circulan a velocidades tan bajas como cuatro millas por hora, lo que ha generado constantes reclamos de usuarios y residentes.
El rediseño busca revertir esta situación, ofreciendo carriles exclusivos para las rutas B41, B67, B69, B63, B45 y B103, todas de alta demanda. Experiencias previas en otros corredores de la ciudad respaldan la medida: en el Bronx, la implementación de carriles similares aumentó la velocidad de los buses hasta en un 43% y redujo las lesiones de peatones y ciclistas en un 29%.
Fases de la obra
El proyecto se desarrollará en cuatro etapas para mantener el acceso vehicular durante la construcción:
- Fase 1: Retiro de dos islas peatonales en Flatbush y Atlantic Avenue.
- Fase 2: Reconstrucción de un lado de la avenida, con nuevas señalizaciones y paradas temporales.
- Fase 3: Intervención del lado opuesto.
- Fase 4: Instalación de señalización definitiva, elementos de seguridad y mobiliario urbano, incluyendo bicicleteros y postes flexibles.
La obra se extenderá hasta el otoño de 2026. Durante este tiempo, las autoridades recomiendan a los conductores utilizar rutas alternativas, optar por el transporte público o prever mayor tiempo de viaje.
Impacto esperado, desafíos y expectativas
Además de los carriles exclusivos, el rediseño contempla 29,000 pies cuadrados de nuevo espacio peatonal mediante islas de abordaje y extensiones de acera pintadas en las intersecciones. También se habilitarán zonas de carga para comercios locales, buscando equilibrar las necesidades de movilidad con la actividad económica de la zona.
El proyecto se enmarca en una estrategia más amplia de la administración Mamdani para modernizar el transporte público en Nueva York. Este año también se han iniciado obras en Madison Avenue (Manhattan), Fordham Road y 161st Street (Bronx), beneficiando a cientos de miles de pasajeros diarios.
La iniciativa ha recibido respaldo de autoridades y organizaciones comunitarias. El congresista Dan Goldman destacó que “este proyecto no solo mejorará la velocidad de los buses, sino que también aumentará la seguridad pública”.
El senador estatal Andrew Gounardes subrayó que Flatbush Avenue “ha sido más una barrera que un conector” y que la transformación permitirá convertirla en un espacio que funcione para todos.
Por su parte, el presidente del condado de Brooklyn, Antonio Reynoso, celebró que “los buses de Flatbush dejarán de ser un símbolo de retraso para convertirse en un ejemplo de movilidad eficiente”.
Organizaciones como Riders Alliance y Transportation Alternatives también aplaudieron la medida, señalando que representa un triunfo para los usuarios que han reclamado mejoras durante años.
Aunque el proyecto genera entusiasmo, también despierta cautela entre comerciantes locales. El North Flatbush Avenue BID expresó su apoyo, pero pidió minimizar las interrupciones durante la obra y garantizar que las nuevas zonas de carga beneficien a los negocios.
La clave estará en mantener un equilibrio entre la modernización del transporte y la continuidad de la vida comercial y comunitaria en el corredor.
La reconstrucción de Flatbush Avenue simboliza un cambio de paradigma en la movilidad urbana de Brooklyn. Con carriles exclusivos para buses, mayor seguridad peatonal y espacios públicos renovados, la ciudad busca responder a las demandas de más de 130,000 pasajeros diarios y transformar una de sus arterias más congestionadas en un modelo de transporte eficiente y seguro.
El éxito del proyecto dependerá de su ejecución y de la capacidad de las autoridades para atender las necesidades de residentes, comerciantes y usuarios. De lograrse, Flatbush Avenue podría convertirse en un referente de movilidad sostenible y equitativa en Nueva York.
Publicado 28 de abril el 2026
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