Una comedia política que expone la polarización en la era Trump y cómo afecta a familias inmigrantes, especialmente hispanas, en Nueva York y Estados Unidos

Alexandra Castaño | New York Hispano | Colaboradora
Nueva York
Can’t Let It Go es la película del cineasta y director neoyorquino, Roy Szuper que en español quiere decir No puedo superarlo y que intenta crear una reflexión sobre lo que ha estado viviendo la comunidad neoyorquina y la comunidad inmigrante desde la primera elección de Donald Trump en el 2016.
Szuper decidió expresar el sentimiento de resaca emocional de la comunidad neoyorquina al despertarse al día siguiente de las elecciones del 2016 lo que dio origen a su primer corto cinematográfico donde él mismo era el protagonista. “Me levanté al otro día de las elecciones y me sentí con una sensación de resaca emocional y me di cuenta que había una resaca general en toda la ciudad de Nueva York y quería capturar ese momento a través de una película corta”, afirma Szuper.
Szuper relata que este cortometraje es la historia de un personaje basado en él que intenta ir a la clase de Yoga para olvidar las elecciones y durante su trayecto se desencadenan situaciones cómicas que reflejan su frustración e inconformidad con lo acontecido. “Cuando presentamos este cortometraje tuvo una gran acogida porque las personas se conectaron con ese momento, con esa resaca emocional y fue así que me di cuenta de que había tocado un nervio”, afirma Szuper.

De acuerdo con él, Mario Cantone, más conocido por su papel de Anthony Marentino en la serie Sex and the City vio el cortometraje y le gustó y le pidió a Szuper hacer una parte sobre él. “Me basé en la escena de Yoga e intenté devolveme e imaginar otros personajes y su procedencia y así comencé la película”, afirma. Según él, el Colombiano Miguel Amortegui, director de fotografía y co-productor de la película le ayudó a escribir las 5 historias. “Nos imaginamos diferentes escenarios e incluimos una historia hispana”, expresa.
Szuper prefiere llamar su película comedia política. Señala que no se trata específicamente de Trump sino del movimiento que se generó en torno a él y de
las disputas y desacuerdos que este momento político ha provocado entre la comunidad y las familias. “Se está creando una polarización que no existía. Antes de Trump la gente se podía sentar a hablar sobre política de una manera más neutra y pacífica. Ahora todo es tan tribal, él ha polarizado a las personas y deshumanizado a los demócratas”, asegura el cineasta. En su opinión, el debate político se ha vuelto personal, y la película se centra en las disputas surgidas entre la ciudadanía debido a Trump.

En su viñeta hispana, Szuper representa a una familia cubana compuesta por el padre y su hija. El cineasta explica que el personaje de la joven está basado en Alexandria Ocasio-Cortez (AOC). Se trata de un personaje de izquierda, que, como la Congresista, trabajó como cantinera y actualmente trabaja para la campaña de Bernie Sanders, en contraste con su padre, un partidario de Trump.
Szuper señala que esta escena refleja los conflictos políticos que atraviesan muchas familias hispanas actualmente en Estados Unidos. “Me extraña que tantos hispanos votaran por Trump. Especialmente hombres hipanos”, afirma. Según el cineasta, la idea fundamental de esta escena era mostrar un diálogo político entre un padre cubano profundamente conservador y una hija idealista de izquierda en el que se abordan temas como Cuba, Venezuela y la figura de Trump dentro de un mismo diálogo. “La idea de la película es mostrar cómo Trump divide a la gente y crear un debate y una reflexión”, señala.
Según Szuper, la presentación de la película en Miami propició un debate con participantes de Venezuela, Cuba y Puerto Rico. Destacó la intensidad de la discusión y señaló que entre los asistentes había una mujer venezolana simpatizante de Trump, quien consideraba que esta elección era necesaria para que el país mejorara. Por su parte, un participante cubano, anticastrista, que emigró a Estados Unidos en los años sesenta, fue republicano por 20 años, y formó parte del ejército americano, decidió abandonar el partido por su inconsistencia. Szuper encontró este testimonio impactante porque esperaba un comentario más conservador y se dio cuenta que muchos hispanos se identificaban con la escena. A su modo de ver, la viñeta hispana de la película fue la más profunda por su contenido político y filosófico.
Szuper explica que como neoyorquino de primera generación y proveniente de una familia de origen polaco, siente una profunda empatía hacia la comunidad inmigrante hispana. Para él, lo que actualmente está pasando con los inmigrantes es atroz. “Ellos hacen tantas cosas buenas por la Ciudad, sin ellos Nueva York colapsaría”, asegura el cineasta y explica que cada generación ha estado marcada por la llegada de inmigrantes procedentes de distintos rincones del mundo, lo que, a su juicio, los hace relevantes. “Los inmigrantes hacen parte de nuestras vidas y de nuestras fibras”, expresa.

Hispanos en la película
Omar Villegas, de ascendencia Guatemalteca, y uno de los diseñadores de iluminación de la película, señala que la comunidad hispana está dividida debido a Trump y que, en su opinión, esta división tal vez no sea casual. Agrega que los hispanos están cada vez más divididos. “Hasta en nuestras familias existe una división y una diferencia en la manera en que se procesa la información política”, asegura.
Villegas señala que formas de arte como el cine pueden fomentar la reflexión dentro de la comunidad hispana que votó por Trump. “Desafortunadamente, hay muchas personas en nuestras comunidades que son muy conservadoras y que no perciben el riesgo, ya sea porque eligen no verlo o porque tienen miedo de enfrentarlo”, afirma.
De acuerdo con Villegas, los artistas tienen la responsabilidad de mostrar lo que está pasando y crear conversaciones en torno a ello. En su opinión, es muy importante escuchar otras perspectivas y no recurrir a una sola fuente de información, sino salir y explorar otras conversaciones. “La comunidad tiene que despertar", enfatiza.
Can’t Let It Go se presentará los días 6,7 y 8 de febrero en el Stuart Cinema & Café en Brooklyn en la 79 West St, Brooklyn, NY 11222. Todas las presentaciones finalizarán con una sesión de preguntas con el director Roy Szuper y Mario Cantone. https://szuperfilms.com/















