Una retrospectiva en Nueva York revela al artista detrás del mito y redefine su legado más allá de la provocación

Nueva York
¿Por qué se asume como arte un óleo de unos hermanos jugando ajedrez, pero se duda sobre la validez en una galería de un urinario o una réplica de 'La Gioconda' con bigote y perilla? Esta es una de las preguntas que el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York busca que la gente se haga al ver la retrospectiva más ambiciosa de Marcel Duchamp (1887–1968) en Estados Unidos desde 1973.
Con unas 300 obras, la exposición rompe el mito de un artista "vago" o inactivo para revelar a un trabajador incansable que, a través de la contradicción, liberó la creatividad de las garras del "buen gusto".
"Duchamp es uno de los artistas más famosos, pero de los menos conocidos. Queríamos mostrar que no era solo un bromista, sino alguien que trabajó seriamente antes de lanzarse al vacío experimental", señala Anne Temkin, curadora jefa de pintura y escultura en el MoMA.
Un recorrido cronológico para humanizar al mito
La retrospectiva propone un itinerario cronológico por seis décadas de creación para que el público recorra las distintas fases del artista como si fuera una biografía. El cuadro que da la bienvenida es 'La partida de ajedrez' (1910), un óleo con tintes fauvistas que recrea una escena familiar en Francia y marca el inicio de su vínculo con el ajedrez.
"Queríamos quitar el mito de que era un mal pintor", explica Temkin, al subrayar que Duchamp no abandonó la pintura por falta de talento, sino por una decisión radical: alejarse del arte "retiniano" para convertirlo en un acto mental.
El recorrido culmina con una imagen del artista envejecido, filmado en 1966 por Andy Warhol, que aporta un cierre íntimo a la exposición.
Humor, provocación e identidad
Entre ambos extremos se despliegan nueve salas con obras icónicas como 'La Fuente' (1917), el célebre urinario que redefinió el concepto de arte, y varias versiones de 'L.H.O.O.Q.' (1919), la Mona Lisa intervenida con humor irreverente.
"El humor es rebelión; si puedes hacer que alguien se ría de algo que le choca, al menos se detendrá a escuchar", destaca el cineasta John Waters en la audioguía.
Duchamp también desafió las normas a través de su alter ego femenino, Rrose Sélavy, explorando la identidad como una construcción artística. Su colaboración con el fotógrafo Man Ray, donde aparece vestido con pieles y joyas, refuerza esta idea.
Uno de los puntos centrales de la muestra es 'Caja en una maleta' (1935-1941), un proyecto en el que Duchamp creó "galerías portátiles" con miniaturas de su obra. En un contexto marcado por la guerra y la falta de reconocimiento institucional, esta iniciativa fue su manera de construir su propia retrospectiva.
La exposición estará abierta al público del 12 de abril al 22 de agosto. EFE
Publicado el 10 de abril del 2026
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