Unas 300 personas marcharon en el Alto Manhattan y con sus organizaciones comunitarias denunciaron los operativos migratorios, el temor entre los residentes y las dificultades para acceder a una vivienda asequible

Hansel Mera | New York Hispano | Colaborador
Nueva York
La presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Washington Heights e Inwood ha generado una preocupación creciente entre residentes y organizaciones comunitarias del Alto Manhattan, una tensión que se ha intensificado desde 2025 ante los operativos migratorios y las denuncias sobre las actuaciones de los agentes federales en el vecindario. La inquietud se extiende entre una población mayoritariamente latinoamericana, principalmente dominicana, además de comunidades mexicanas, ecuatorianas y salvadoreñas. A esta situación se suma el aumento del costo de los alquileres, una presión económica que afecta profundamente a las familias del sector.
En respuesta a esta situación, el sábado 17 de octubre, durante la jornada de protesta conocida como No Kings Day, cerca de 300 personas participaron en una marcha y plantón que se desarrolló entre la 1:00 y las 4:00 de la tarde. La movilización comenzó en las inmediaciones de la calle 180 y Broadway, continuó por Saint Nicholas Avenue y llegó hasta Mitchel Square Park, en la calle 167 y Broadway.
La actividad fue organizada por distintas agrupaciones comunitarias, entre ellas RESO (Resistencia y Solidaridad), Inwood Indivisible e Immigration Women Forum, con la participación de representantes de Democratic Socialists of America (DSA).

Durante el recorrido, los manifestantes hicieron una parada de protesta frente a la tienda Target ubicada en el 40 West de la calle 225. Allí denunciaron el supuesto uso de los estacionamientos del establecimiento por parte de agentes de ICE y llamaron al boicot entre los consumidores habituales, como forma de expresar su rechazo a las operaciones migratorias. La movilización reunió dos preocupaciones centrales para los residentes: la presencia de agentes federales y el temor a las detenciones migratorias, por un lado, y el encarecimiento de la vivienda y el desplazamiento de las familias, por otro.

Temor a los operativos migratorios
La preocupación de los residentes se ha visto alimentada por distintos episodios registrados en el vecindario. Uno de ellos ocurrió en noviembre de 2025, cuando agentes federales detuvieron a un hombre en una zona concurrida de Washington Heights, rodeada de familias y pequeños negocios. El incidente despertó interrogantes sobre las circunstancias de la detención y la posibilidad de que algunas personas sean identificadas por su aparente condición migratoria.
Otros reportes describieron encuentros confusos entre agentes federales y policías locales durante intervenciones migratorias en el sector, lo que ha reavivado el debate sobre la aplicación de las leyes migratorias, la seguridad de los residentes y el impacto de estos operativos en la vida cotidiana.
Luis M. Rodríguez, quien lleva más de 35 años viviendo en Washington Heights, describe la presencia y las actuaciones de ICE como una situación sin precedentes en su experiencia en el barrio.
En este contexto, los organizadores de la protesta defendieron la necesidad de que los residentes conozcan sus derechos y dispongan de información para actuar ante posibles intervenciones de las autoridades migratorias.

Mario Navas: “La comunidad tiene que saber cuáles son sus derechos”
Mario Navas, integrante de Democratic Socialists of America (DSA) en Inwood y de Hands Off ICE New York, expresó su preocupación por la presencia de agentes federales armados y por las actuaciones que, según denunció, se producen en las calles del vecindario.
“La cosa que más miedo me da es que están aquí con pistolas y disparan en las calles, buscando personas en carros. Y cuando todo termina, dicen que buscan a las personas más malas, pero nosotros no podemos creer que estén diciendo la verdad”, afirmó Navas.
El activista explicó que la movilización también busca impulsar iniciativas comunitarias para que los residentes conozcan sus derechos ante posibles operativos migratorios.
“Hoy nos reunimos aquí […] Pronto tendremos un entrenamiento sobre ICE con la comunidad para que la gente sepa cuáles son sus derechos”, añadió.
La formación comunitaria aparece, así como una de las herramientas que los organizadores consideran necesarias para responder a la preocupación que generan las actuaciones de los agentes federales en el barrio.

Laura Deigen Ayala: “Las necesidades de este vecindario van más allá”
Laura Deigen Ayala, representante de Inwood Indivisible en la Coalición por la Defensa de los Inmigrantes, explicó que la decisión de organizar la protesta respondió a la necesidad de abordar problemas que, a su juicio, van más allá de la participación electoral.
“Decidimos hacer una protesta el mismo día del No Kings Day, que es un evento nacional, aquí en Inwood, Washington Heights y el Bronx. Decidimos que no era suficiente tener una acción dedicada al voto, no solo porque no todos pueden votar, sino porque las necesidades de este vecindario van más allá. Queremos que todos se registren, pero hay muchas más razones para alzar la voz”, señaló.
Ayala vinculó la situación de las comunidades inmigrantes con las dificultades económicas que afrontan quienes viven y trabajan en el sector, especialmente por el costo de la vivienda y el riesgo de desplazamiento.
“Los que trabajan aquí están luchando, no pueden pagar las rentas, van a ser desplazados. Yo tengo 30 años en Inwood y he visto los problemas tremendos. Van construyendo edificios, como dicen los dominicanos, “dique affordable”, pero realmente el promedio de los salarios no alcanza para una familia”, afirmó.
La activista también hizo un llamamiento a las personas que considera menos vulnerables por su situación legal o sus privilegios sociales para que se involucren en la defensa de los derechos de los inmigrantes.
“Las personas que somos menos vulnerables, que tenemos el privilegio de ser ciudadanos, incluso blancos en algunos casos, podemos tomar más riesgos y tenemos que saber las leyes”, manifestó.
En su declaración, Ayala cuestionó las actuaciones de los agentes migratorios cuando, según denunció, entran en establecimientos comerciales o viviendas sin una orden judicial, o intervienen sin seguir los procedimientos legales correspondientes.
“Por qué los ilegales son los agentes de ICE, porque están rompiendo la Constitución. Cuando entran a una tienda o una casa sin una orden judicial, son ilegales; cuando vienen con armas y no hacen procesos legales para parar a alguien, son ilegales los agentes”, sostuvo.
Denuncias y nuevas acciones comunitarias
Ayala también se refirió a un tiroteo en Marble Hill y al papel que, según su testimonio, desempeñaron agentes de la Policía durante los acontecimientos.
“Cuando hubo el tiroteo en Marble Hill, los agentes de Policía ayudaron mucho a que los agentes de ICE se escaparan, y hubo casos en que los que estamos protestando fueron enfocados”, afirmó.
La representante de Inwood Indivisible señaló que los funcionarios electos de la zona también se han sumado a las protestas para exigir que ICE deje de utilizar estacionamientos de la ciudad, incluido el estacionamiento vinculado a Target donde los manifestantes realizaron una parada durante la movilización.
“Hay muchos cambios desde esa ocurrencia hace una semana”, expresó, al referirse a la evolución de la situación y de las acciones impulsadas en la comunidad.
Finalmente, explicó que las organizaciones están desarrollando actividades informativas en establecimientos comerciales del vecindario.
“Estamos haciendo acciones de Know Your Rights en las bodegas y pequeños negocios, entrenando a los empleados y empleadores sobre cómo protegerse en caso de una visita de ICE”, indicó.
Una movilización frente a dos preocupaciones
La marcha y el plantón del 17 de octubre reflejaron la confluencia de distintas preocupaciones entre los residentes de Washington Heights e Inwood. Las denuncias sobre los operativos migratorios, el temor a las detenciones y la defensa de los derechos de los inmigrantes se entrelazaron con las dificultades para afrontar el costo de la vivienda y el riesgo de desplazamiento.
A través de la protesta, las organizaciones participantes buscaron visibilizar estas problemáticas y promover una respuesta comunitaria basada en la movilización, la información y el conocimiento de los derechos.
Las declaraciones de Mario Navas y Laura Deigen Ayala reflejan la postura de los activistas que participaron en la jornada: la necesidad de organizarse, informar a los vecinos y mantener la atención sobre las actuaciones de ICE y las condiciones de vida en el Alto Manhattan.















