Filadelfia reivindica el papel de los afroamericanos en la independencia y los 250 años de historia de EE.UU.

EFE
Filadelfia, PA
En el marco de Juneteenth, la festividad que conmemora el fin de la esclavitud en Estados Unidos, Filadelfia vuelve a poner en el centro del debate el papel fundamental que desempeñaron los afroamericanos en la independencia y la construcción del país.
La ciudad, considerada la cuna de la Revolución estadounidense, alberga algunos de los lugares más emblemáticos de la historia nacional. Allí se aprobó la Declaración de Independencia en 1776 y posteriormente se firmó la Constitución. Sin embargo, junto a esos hitos históricos también existe una historia menos conocida: la de miles de afroamericanos, muchos de ellos esclavizados, que contribuyeron al nacimiento de la nación.
Uno de los escenarios donde esta memoria cobra especial relevancia es la antigua residencia presidencial de George Washington. En el lugar, voluntarios y organizaciones comunitarias trabajan para preservar y difundir las historias de las personas esclavizadas que vivieron y trabajaron allí durante los primeros años de la República.
Entre ellas se encuentran Moll, Christopher Sheels, Hercules, Richmond, Ona Judge, Austin, Giles, Paris y Joe, cuyos nombres forman parte de una exposición que busca visibilizar las contradicciones de una nación fundada sobre ideales de libertad mientras mantenía la esclavitud.
“No debemos dejar que se borre la historia, porque hace 250 años los padres fundadores iniciaron una promesa de país que tenemos que completar”, afirmó Heidi, integrante del grupo de voluntarios que ofrece información a los visitantes sobre las personas esclavizadas que vivieron en la residencia presidencial.
La voluntaria recordó que la historia de estos hombres y mujeres forma parte inseparable de la identidad estadounidense y advirtió sobre los riesgos de minimizar o eliminar estos relatos de los espacios públicos.
“Si hablamos de patriotismo y de celebrar el nacimiento de nuestra nación, la historia de estas nueve personas esclavizadas que vivieron y trabajaron aquí merece ser recordada, porque ellos también conforman la identidad estadounidense”, sostuvo.
El debate ha cobrado fuerza después de que algunos textos explicativos instalados en el lugar fueran retirados por orden de la Administración del presidente Donald Trump. La decisión generó controversia y fue cuestionada por autoridades locales y organizaciones históricas. Aunque una jueza ordenó que el Gobierno no podía modificar de forma unilateral contenidos históricos ni “borrar” aspectos fundamentales del pasado, parte de los materiales aún no ha sido restituida completamente.
La discusión refleja un tema más amplio en Estados Unidos: cómo contar la historia nacional de manera inclusiva y reconocer el papel que desempeñaron las comunidades afroamericanas desde los orígenes del país.

Una Revolución más diversa de lo que suele contarse
Para los historiadores, comprender la participación afroamericana resulta esencial para entender el proceso independentista estadounidense.
Adrienne Whaley, directora de Educación y Participación Comunitaria del Museo de la Revolución Estadounidense de Filadelfia, explicó que antes del estallido de la guerra de independencia aproximadamente una de cada cinco personas que vivían en la Norteamérica británica era de ascendencia africana.
Según la especialista, la población total rondaba los 2,5 millones de habitantes, de los cuales cerca de 500.000 tenían raíces africanas.
“Por ello, es absolutamente crucial que contemos esas historias puesto que, sin ellas, nuestra comprensión de la Revolución estaría incompleta”, señaló Whaley durante un recorrido por las exhibiciones del museo.
La institución conserva documentos, objetos históricos y testimonios que permiten reconstruir el papel de hombres y mujeres afroamericanos durante la guerra y los años fundacionales del país.
Muchos participaron en el Ejército Patriota como soldados, guías o espías, impulsados por la promesa de obtener la libertad. Otros, en cambio, decidieron apoyar a las tropas británicas, conocidas como los “casacas rojas”, después de que la Corona ofreciera la emancipación a quienes abandonaran a sus amos y se sumaran a sus filas.
Esta diversidad de experiencias demuestra que la lucha por la independencia y la búsqueda de libertad no siempre coincidieron. Para numerosos afroamericanos, el conflicto representó una oportunidad para escapar de la esclavitud, independientemente del bando que respaldaran.

La historia de Phyllis Wheatley
Entre las piezas más valiosas del museo se encuentra una primera edición de un libro de poemas publicado en 1773 por Phyllis Wheatley, considerada la primera mujer afroamericana en publicar una obra literaria.
Nacida en África Occidental, Wheatley fue trasladada a Norteamérica en un barco de esclavos y vendida a una familia que le enseñó a leer y escribir. Con el tiempo se convirtió en una destacada poeta cuya obra desafió los prejuicios de la época.
Para Whaley, el libro representa mucho más que una obra literaria.
“Pienso en ella afirmándose en su propia fuerza y autonomía, en aquel momento en que Phyllis tomó su pluma, la sumergió en el tintero y firmó el libro con su nombre (…) Es algo realmente extraordinario”, expresó.
La historiadora considera que la firma de Wheatley simboliza la resistencia, la dignidad y la capacidad de las personas esclavizadas para reclamar su propia voz en una sociedad que intentaba negárselas.
Juneteenth y la importancia de la memoria
Las actividades realizadas en Filadelfia coinciden con la celebración de Juneteenth, también conocido como el Día de la Emancipación. La fecha recuerda el 19 de junio de 1865, cuando los afroamericanos esclavizados en Texas conocieron oficialmente su libertad tras el final de la Guerra Civil estadounidense.
Aunque la Proclamación de Emancipación había sido emitida dos años antes por el presidente Abraham Lincoln, la noticia tardó en llegar a algunas regiones del país. Por ello, el 19 de junio se convirtió en un símbolo de libertad para la comunidad afroamericana.
En 2021, el entonces presidente Joe Biden convirtió Juneteenth en feriado federal, otorgándole reconocimiento nacional como una de las fechas más significativas de la historia estadounidense.
Para Whaley, la conmemoración ofrece una oportunidad para reflexionar sobre el pasado y comprender mejor el presente.
“Es realmente emocionante poder resaltar las historias de personas de ascendencia africana y sus aportes”, afirmó.
La especialista insistió en que el conocimiento histórico es fundamental para construir una sociedad más inclusiva.
“Comprender el pasado es de vital importancia para nosotros como nación mientras avanzamos hacia nuestro futuro”, concluyó.
A medida que Estados Unidos se acerca al 250 aniversario de su independencia, instituciones culturales, historiadores y organizaciones comunitarias buscan garantizar que las contribuciones afroamericanas ocupen el lugar que les corresponde dentro del relato nacional. En ciudades como Filadelfia, ese esfuerzo se traduce en exposiciones, programas educativos y actividades públicas que recuerdan que la historia de la libertad estadounidense no puede entenderse sin quienes también lucharon por alcanzarla
















