Mamdani y Hochul anuncian una inversión de más de US$880 millones para reducir los tiempos de viaje, crear nuevas rutas rápidas y servir mejor a los usuarios

Sala de Redacción | New York Hispano
Nueva York
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Kwame Mamdani, y la gobernadora Kathy Hochul presentaron este miércoles «Next Stop: Fast Buses, Better Service», un ambicioso plan para modernizar el sistema de autobuses de la ciudad con el objetivo de ofrecer un servicio más rápido, confiable y accesible para millones de pasajeros.
La iniciativa representa una alianza histórica entre el Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT) y la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA). Para ponerla en marcha, la ciudad destinará 254 millones de dólares en gastos operativos y 628 millones de dólares en inversiones de capital durante los próximos cinco años, para un total de 882 millones de dólares.
El plan contempla mejoras en 50 corredores prioritarios distribuidos en los cinco condados y la creación de cinco nuevas rutas de autobuses rápidos, que permitirán aumentar la velocidad de los recorridos en un 20 % y reducir los tiempos de viaje hasta seis minutos por trayecto.
«Para los neoyorquinos que trabajan, cada minuto cuenta. Durante demasiado tiempo nuestros autobuses han estado atrapados en el tráfico en lugar de avanzar al ritmo de la ciudad que nunca duerme. Cuando un viaje dura más de lo necesario, es menos tiempo con los hijos, con los seres queridos y disfrutando de la mejor ciudad del mundo. Junto con la gobernadora Hochul estamos invirtiendo en autobuses más rápidos y confiables porque los neoyorquinos merecen un sistema de transporte que respete su tiempo», afirmó el alcalde Zohran Mamdani.
Un sistema más rápido y eficiente
Cada día, 2.75 millones de personas utilizan los autobuses de la ciudad de Nueva York, lo que convierte a esta red en la más transitada de Estados Unidos, incluso con más pasajeros que los sistemas de autobuses de Los Ángeles, Chicago, San Francisco y Filadelfia juntos.
Sin embargo, los autobuses neoyorquinos también son los más lentos entre las grandes ciudades del país, con una velocidad promedio de apenas ocho millas por hora (cerca de 13 kilómetros por hora).
La gobernadora Hochul aseguró que el proyecto forma parte de una transformación más amplia del transporte público en el estado.
«Cada día millones de neoyorquinos dependen del autobús para desplazarse por la ciudad, pero durante demasiado tiempo hacer sus viajes más rápidos y sencillos parecía inalcanzable. Eso cambia hoy. Nueva York vive un renacimiento del transporte público con inversiones históricas. Junto con el alcalde Mamdani impulsamos un plan audaz para acelerar los autobuses, ampliar significativamente la prioridad del transporte público, reducir los retrasos y convertir nuestro sistema de autobuses en un referente mundial», declaró Kathy Hochul.
Cinco nuevas rutas rápidas
Como primera fase del proyecto, la ciudad desarrollará cinco corredores de autobuses de tránsito rápido:
- Tremont/Cross Bronx (Bronx)
- Northern Boulevard (Queens)
- Flatbush Avenue (Brooklyn)
- Utica Avenue (Brooklyn)
- Kensington-JFK (Brooklyn y Queens)
Estos corredores fueron seleccionados porque conectan importantes zonas residenciales con empleos, escuelas, estaciones del metro y centros comerciales, además de apoyar futuros proyectos de vivienda y desarrollo económico.
A partir de 2026, las rutas contarán con:
- Carriles exclusivos y protegidos para autobuses.
- Servicio frecuente durante todo el día.
- Paradas modernizadas con refugios para pasajeros.
- Mejoras en el espacio público inspiradas en los sistemas de transporte rápido más exitosos del mundo.
Más comodidad para los pasajeros
El plan también busca mejorar la experiencia de quienes utilizan el autobús diariamente mediante nuevas inversiones en infraestructura.
Entre las principales acciones se incluyen:
- Adaptar 65 paradas al año para personas con discapacidad hacia 2030.
- Instalar 300 nuevos refugios para pasajeros antes de 2028.
- Incorporar asientos en 875 paradas cada año, con la meta de que todas las paradas viables cuenten con bancas antes de 2035.
- Plantar árboles y desarrollar diseños que reduzcan el impacto del calor extremo en las paradas.
- Instalar 90 nuevos paneles electrónicos de información en tiempo real en 2026 y ampliar la red hasta 2,900 pantallas en toda la ciudad para 2030.
Más control sobre los carriles exclusivos
Para mantener los autobuses en movimiento, el plan reforzará la vigilancia sobre los carriles exclusivos mediante cámaras automáticas y operativos policiales.
Según las autoridades, los sistemas de fiscalización con cámaras ya han permitido aumentar la velocidad de los autobuses hasta en 30 % y reducir los accidentes en aproximadamente 20 %.
Las nuevas medidas incluyen:
- Ampliar las cámaras instaladas en autobuses a 25 rutas adicionales por año durante 2026 y 2027.
- Instalar 200 nuevas cámaras fijas en carriles exclusivos antes de 2027.
- Incrementar la vigilancia del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) de 14 a 20 corredores prioritarios a partir de 2026.















