Cientos de residentes marchan en el norte de Manhattan para exigir derechos laborales y visibilizar el impacto del alto costo de vida y el temor migratorio
Hansel Mera | New York Hispano | Colaborador

Nueva York
Washington Heights 1 de mayo. El Día Internacional de los Trabajadores volvió a movilizar a Nueva York este 1 de mayo con marchas centradas en la defensa de los derechos laborales y de las comunidades inmigrantes.
La primera manifestación en hacerse sentir en la ciudad se registró en Washington Heights, donde cerca de 200 residentes salieron a las calles desde las 2:00 p.m. La movilización recorrió vías emblemáticas como Saint Nicholas Avenue y Broadway, hasta concentrarse en los alrededores del teatro United Palace.
Horas más tarde, a las 4:00 p.m., se llevó a cabo la concentración principal en Washington Square Park —con posterior desplazamiento a Foley Square— convocada por organizaciones comunitarias de base, sindicatos y grupos que defienden los derechos de los inmigrantes.
Washington Heights, en el norte de Manhattan, es un barrio densamente poblado y mayoritariamente latino, con una fuerte presencia de la comunidad dominicana. Allí, residentes y activistas destacan que la movilización ha ganado fuerza en los últimos años.

Marshall Douglas, trabajador hospitalario retirado, señaló que estas marchas cumplen un rol clave en la cohesión del vecindario: “Es importante para unir a personas de toda la comunidad, hispanos y los ‘gringos’, y por el miedo al ICE que se siente en el barrio”.
Por su parte, Fred Acolero, residente desde hace más de 30 años y uno de los organizadores, explicó que la protesta reúne a diversas agrupaciones locales.
“La manifestación está compuesta por varias organizaciones, incluyendo una gran coalición de grupos del vecindario (…) Aquí puedo reconocer a Uptown ProPalestine, Word Up, la librería comunitaria, y RESO, integrada por miembros dominicanos y de otros países latinoamericanos”, indicó.
Acolero añadió que la jornada también sirvió para visibilizar las dificultades que enfrenta la comunidad, especialmente el alto costo de vida.

En esa línea, el activista comunitario Luis M. Rodríguez subrayó la necesidad de fortalecer la organización local.
“Esta comunidad requiere de una voz permanente (…) desde 2022 a hoy más de 100.000 dominicanos y dominicanas se han ido de Nueva York hacia Pensilvania y otros lugares, porque las rentas son excesivamente caras y el costo de vida es excesivamente alto”, reclamó Rodríguez.
















