Orgullo, poder y legado que transforman la ciudad: desde el Alto Manhattan hasta el Bronx, el liderazgo dominicano que marca historia

Sala de Redacción | New York Hispano
Nueva York
Cada año, del 21 de enero al 27 de febrero, la ciudad de Nueva York conmemora el Mes de la Herencia Dominicana, un período dedicado a honrar la historia, la cultura y el impacto de la comunidad dominicana en la Gran Manzana. Estas fechas no son casuales: el 21 de enero se celebra el Día de la Virgen de la Altagracia, patrona de la República Dominicana, y el 27 de febrero se conmemora el Día de la Independencia dominicana. Entre ambos hitos patrióticos y religiosos, la diáspora reafirma su identidad, orgullo y contribución a la ciudad.
Oficialmente proclamado en 2016, este período no solo exalta las tradiciones culturales de la diáspora, sino que también pone en relieve el peso social, económico y político de una de las poblaciones latinas más numerosas e influyentes de Nueva York.
Con más de 700,000 dominicanos en los cinco condados —especialmente en Washington Heights, Inwood, Harlem y amplias zonas del Bronx— Nueva York alberga la mayor concentración de dominicanos fuera de la República Dominicana. Durante décadas, esta comunidad ha transformado vecindarios, fortalecido economías locales y enriquecido el panorama cultural con su música, gastronomía, tradiciones religiosas y espíritu emprendedor.

Tradición, fe y cultura
El Mes de la Herencia Dominicana se inició con la misa en honor a la Virgen de la Altagracia en la Catedral de San Patricio, un acto que simboliza la profunda espiritualidad que caracteriza a la comunidad. A lo largo de estas semanas se celebran foros académicos, exposiciones culturales, actividades deportivas y eventos artísticos que resaltan la historia y los aportes dominicanos en Estados Unidos.
Instituciones como el Hostos Community College y el CUNY Dominican Studies Institute desempeñan un papel clave en la preservación y difusión de la memoria histórica de la diáspora, promoviendo investigaciones, paneles y programas educativos que fortalecen el liderazgo juvenil y el orgullo identitario.
Liderazgo político con raíces dominicanas
Uno de los mayores logros de la comunidad dominicana en Nueva York ha sido su creciente representación política en distintos niveles de gobierno.
El congresista Adriano Espaillat marcó un hito histórico al convertirse en el primer dominicano-estadounidense elegido al Congreso de los Estados Unidos. Representando un distrito que incluye partes del Alto Manhattan y el Bronx, Espaillat ha sido una voz firme en temas de inmigración, vivienda asequible, educación y desarrollo económico para comunidades trabajadoras.

En el ámbito municipal, destaca la trayectoria de Ydanis Rodríguez, inmigrante dominicano que llegó a Estados Unidos en su juventud y trabajó como taxista y maestro antes de iniciar su carrera política. Tras representar el Distrito 10 en el Concejo Municipal, fue designado como comisionado del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT), en la administración municipal anterior. Desde esa posición ha impulsado iniciativas de seguridad vial, modernización de infraestructura peatonal y proyectos de movilidad sostenible con enfoque de equidad. Y para su comunidad ayudó en una serie de obras en Washington Heights, entre las que destacan el renombramiento y remodelación de la Plaza Alianza Dominicana, realizada en diciembre último.
También resalta la labor de Yudelka Tapia, asambleísta estatal por el Distrito 86 en El Bronx. Abogada y defensora de familias trabajadoras, Tapia ha promovido legislación para fortalecer la protección de inquilinos, ampliar servicios sociales y respaldar a pequeños comerciantes, consolidando la presencia dominicana en la Asamblea Estatal.

En el Concejo Municipal, Oswald Feliz, representante del Distrito 15 en El Bronx, ha trabajado en iniciativas relacionadas con el desarrollo de pequeños negocios, vivienda asequible y programas juveniles, ampliando aún más la representación política dominicana.
Liderazgo profesional y empresarial
Más allá de la política, la influencia dominicana se manifiesta en organizaciones comunitarias, iglesias, medios de comunicación y asociaciones culturales. Durante el Mes de la Herencia Dominicana se reconocen a educadores, empresarios, periodistas y líderes comunitarios que han contribuido al bienestar colectivo.
Cabe destacar al periodista dominicano, William Jiménez, de larga trayectoria en República Dominicana y Nueva York, que a su vez brilla en su cargo de Subsecretario de Prensa, Medios Étnicos y Comunitarios del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT) y que con anterioridad ha ocupado varios cargos de liderazgo en diarios importantes de Nueva York.
Medios Étnicos y Comunitarios del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT) y que con anterioridad ha ocupado varios cargos de liderazgo en diarios importantes de Nueva York.

Miles de pequeños negocios dominicanos —bases de taxis, restaurantes, supermercados, salones de belleza, barberías, agencias de viajes y empresas de construcción— forman parte esencial del dinamismo económico de áreas como Washington Heights y el Bronx. Estos emprendimientos no solo generan empleo, sino que también contribuyen a la economía de la ciudad de Nueva York.
Una celebración de identidad y progreso
El Mes de la Herencia Dominicana —del 21 de enero al 27 de febrero— es más que una conmemoración cultural: es un reconocimiento al papel transformador de la comunidad dominicana en Nueva York. Desde líderes políticos como Adriano Espaillat, Ydanis Rodríguez, Yudelka Tapia y Oswald Feliz hasta empresarios y activistas de base, los dominicanos han construido una presencia vibrante y decisiva en la ciudad.
Publicado 26 de febrero del 2026
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