Cuatro nuevas demandas acusan a la ciudad de actuar con demora durante el brote mortal ocurrido en Harlem el verano pasado, que dejó siete fallecidos y más de un centenar de personas enfermas

Sala de Redacción | New York Hispano
Nueva York
Cuatro nuevas demandas fueron presentadas contra la ciudad de Nueva York por presuntas fallas en la respuesta al brote de legionela que afectó a Harlem el verano pasado y que dejó siete personas fallecidas y 118 casos confirmados, considerado el más grave registrado en la ciudad en casi una década.
Las acciones legales sostienen que las autoridades municipales demoraron las pruebas y el tratamiento de varias torres de refrigeración contaminadas con la bacteria Legionella, además de no alertar oportunamente a los residentes sobre el riesgo de exposición.
La investigación sanitaria identificó la presencia de la bacteria en una docena de torres de refrigeración del vecindario, incluida una ubicada en el Hospital de Harlem, perteneciente a la red pública NYC Health + Hospitals.
«Un brote de esta magnitud no ocurre en el vacío. Las medidas de protección de la salud pública existen por una razón y, cuando no se cumplen, las familias, los trabajadores y comunidades enteras sufren las consecuencias», afirmó el abogado Benjamin Crump, quien representa a los demandantes.
Las demandas solicitan una indemnización por daños y perjuicios cuyo monto no ha sido revelado. Sin embargo, los abogados señalaron que el objetivo principal es establecer responsabilidades y garantizar que Harlem cuente con mayores medidas de protección frente a futuros brotes.
En respuesta, un portavoz del Departamento Jurídico de la ciudad indicó que la administración revisará cuidadosamente las demandas.
«Proteger la salud y la seguridad públicas es el eje central de la respuesta de la ciudad. Analizaremos detenidamente estos casos», señaló el funcionario en un comunicado.
Las demandas presentadas corresponden exclusivamente al brote ocurrido en Harlem y no guardan relación con el reciente brote de legionela registrado en el Upper East Side.
Antecedentes del brote más reciente
El Departamento de Salud de la ciudad informó a finales de julio que el brote de legionela registrado en el Upper East Side había entrado en fase de control, luego de que no se reportaran nuevos casos durante dos semanas consecutivas.
Hasta el 30 de julio se habían confirmado 92 contagios y siete fallecimientos, principalmente en los vecindarios de Carnegie Hill y Yorkville. Al menos 79 personas fueron hospitalizadas y cinco permanecían internadas.
El comisionado de Salud, Dr. Alister Martin, explicó en ese entonces que el período de incubación de la enfermedad —14 días— había transcurrido sin nuevos diagnósticos, lo que permitió dar por concluida la fase activa de la respuesta sanitaria.
La investigación municipal ordenó la limpieza y desinfección de las torres de refrigeración de 83 edificios. De ellas, 59 dieron positivo a bacterias vivas de Legionella y 124 resultaron negativas.
Además, las inspecciones detectaron importantes deficiencias de mantenimiento en dos edificios del Upper East Side, ubicados en 300 East 83rd Street y 1520 York Avenue. Uno de ellos operaba una torre de refrigeración sin registrarla ante la ciudad, por lo que recibió una multa de 11.000 dólares.
Las autoridades continúan investigando el origen exacto de la exposición mediante la comparación genética de muestras obtenidas de pacientes y de las torres de refrigeración contaminadas.
















