“Hay que difundir la música criolla”

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El guitarrista Félix Fernando Quevedo, es el mejor guitarrista peruano en el área triestatal y cuando llegó de Perú ya tenía cancha

El guitarrista peruano, Félix Fernando Quevedo.

Sala de Redacción/Nueva York

Felix Fernando Quevedo, llegó hace 21 años a Nueva Jersey cargado de experiencia en la música criolla. Comenzó en el arte musical a la edad de 18 años tocando en los Centros Musicales Breña, Pisco, Montes y Manrique, entre otros y tenía pasión por la guitarra. Es un autodidacta aprendiendo de su padre que toca bien la guitarra y hacía jaranas en su casa.

Llegó a la ciudad cuna de la comunidad peruana en los Estados Unidos, como lo es Paterson y aportó su talento artístico que lo ha llevado a ser el mejor guitarrista peruano en el área triestatal.

En esta entrevista el artista contó que llegó al aeropuerto John F. Kennedy y lo recogió su hermano. Luego fueron derecho a Paterson Allí comenzó a tocar y todo le iba bien hasta que hace 15 años tuvo un grave accidente que estuvo a punto de causarle la amputación de dos dedos de la mano izquierda.

“Fueron momentos difíciles para mí”, explica mientras se pone triste al recordar esos momentos. Pero también cuenta que tuvo la suerte de contar con el apoyo de amigos y colegas de la música quienes realizaron eventos benéficos para ayudarlo.

Izq-der. El cantante y percusionista Jesús Munives junto al guitarrista Fernando Quevedo, durante una de sus presentaciones en Nueva Jersey.

“Recuerdo que Manuel Avendaño se enteró y escribió un artículo en el Diario la Prensa, en donde trabajaba, y todos se unieron para ayudarme. Mariela Valencia, Liliana Pérez, Manuel Donayre, el chino Munives, el conjunto Sarandango, Cambalache, Román Machado, su primo Vicente Quevedo que llegó de Florida y muchos artistas peruanos. Todos tocaron para hacer un show benéfico, incluyendo el apoyo de Víctor Alcalde, José Luis Salazar, entre otros, en diciembre 2007”, explica Quevedo.

Felizmente el artista pudo curarse y rescatar sus dedos para poder seguir tocando la música criolla que tanto le apasiona. Aunque afirma haber perdido velocidad, puede seguir haciendo música. “Eso me hace sentir orgulloso de ser peruano”, asegura.

El ideal del músico es que el acervo criollo se transmita a través de las generaciones venideras y aconseja que hay que difundir más la música peruana.

“Soy un bohemio que se alegra con ansias locas de que algún día nuestra música sea más popular y para ello se tiene que enseñar a los niños. En Perú no tenemos un medio masivo y solo contamos con canal 7 pero no es suficiente”, reclama.

El guitarrista de Paterson, de 61 años, no es ajeno a la solidaridad con el prójimo. Como todo peruano, siempre está presente para colaborar en casos humanitarios como por ejemplo casos de personas que tienen problemas con migración. Para apoyar ha viajado hasta Connecticut.

Si bien él siempre destaca por su alegría, también tiene momentos de tristeza como cuando falleció su padre y no pudo viajar al Perú para asistir al sepelio debido que aún no era legal en el país. A esa tristeza se suma la pérdida de su querida madre cuando él era niño.

Pero además de la música, el guitarrista peruano, también trabaja y bastante. Tiene un trabajo a tiempo completo y un part time. Los fines de semana trabaja en un restaurante en Long Island y afirma que tiene que viajar porque en Paterson los restaurantes peruanos no les dan trabajo a los músicos.

“Con mucha pena le tengo que decir que, en Paterson, no hay ni un restaurante que haga música peruana. El 28 de julio cumplo un año trabajando ininterrumpidamente en Brasas Perú en Long Island”, explicó el criollo.

Para que puedan presentarse en los restaurantes peruanos, sobre todo en Paterson, los mismos músicos tienen que alquilar el local, pagar por el equipo de sonidos, a los músicos que los acompañan, hacer volantes, posters, y hacer la difusión para que la gente asista al evento.

También forma parte del grupo Corazones Criollos, con Arturo Sivirichi en el piano, Jesús Munives en el cajón, y en las voces Milagros Albretch y Jorge Diaz.

Antes de iniciarse en la música Quevedo, trabajó desde adolescente en periódicos. Ha trabajado en el Diario la Prensa y Expreso, como corrector. Tenía 17 años cuando comenzó en este rubro.

Además, el guitarrista peruano es bachiller en ingeniería administrativa, de la Universidad Inca Garcilazo de la Vega, en Lima y por varios años ejerció su carrera en Perú. También ha trabajado como administrador de gasolineras. Trabajó unos años en ENCI y en bingos en Lima.