Monseñor Pedro Castro revela detalles del encuentro previsto entre el pontífice y las comunidades indígenas de Perú, que enfrentan problemas de acceso al agua, educación y transporte

Por Lily Céspedes | New York Hispano | Corresponsal en Perú
Perú.- La cuenta regresiva para la visita del papa León XIV a Perú ha comenzado. El pontífice se prepara para regresar al país donde desarrolló gran parte de su labor pastoral, en una visita que incluiría encuentros multitudinarios con fieles y reuniones con comunidades que enfrentan importantes desafíos sociales.
Uno de los momentos más significativos de la agenda prevista será su encuentro con representantes de los pueblos indígenas y amazónicos en Pucallpa, ciudad de la selva peruana que alberga a numerosas comunidades nativas afectadas por problemas de acceso al agua potable, educación, transporte y servicios básicos.
El encuentro está previsto para el domingo 15 de noviembre y reunirá a misioneros, religiosas y representantes de diferentes zonas de la Amazonía, quienes tendrán la oportunidad de compartir sus preocupaciones con el líder de la Iglesia católica.
Para conocer detalles de esta visita y la realidad que viven las poblaciones amazónicas, nuestra corresponsal Lily Céspedes conversó con monseñor Pedro Castro, del Vicariato de San Ramón, en Junín, quien ha tenido la oportunidad de reunirse personalmente con León XIV en dos ocasiones durante este año en Roma.
El religioso compartió recuerdos de esos encuentros, reflexionó sobre la cercanía del papa con Perú y explicó los desafíos que enfrenta la Iglesia en su labor pastoral y social en las comunidades más alejadas del país.
Un almuerzo inesperado con el papa en Roma
Monseñor Castro conoció personalmente a León XIV después de su elección como pontífice, durante una visita de los obispos peruanos al Vaticano en enero de 2026.
Según explicó, se trató de la tradicional visita ad limina, durante la cual los obispos presentan informes sobre la situación pastoral de sus respectivas diócesis y sostienen reuniones con diferentes organismos de la Santa Sede.
Sin embargo, uno de los recuerdos más especiales de aquella visita ocurrió fuera de la agenda oficial.
El papa sorprendió a los obispos peruanos al presentarse en el lugar donde estaban alojados para compartir un almuerzo.
“Nos sorprendió a todos, porque cuando el papa se mueve lo hace con su seguridad. Entonces, la visita del papa para compartir con nosotros sí fue una sorpresa porque no estaba programada”, relató Castro.
Al preguntarle si habían compartido algún plato peruano, el religioso respondió entre risas que el menú fue completamente italiano.
“Sirvieron el menú del día, que era comida italiana: ñoquis, lasaña, espaguetis, todo lo que es la comida italiana. Un almuerzo común italiano”, recordó.
La visita permitió a los obispos conversar con el pontífice en un ambiente cercano. Durante otro encuentro, León XIV recordó sus años de trabajo en Perú y se reencontró con religiosos a quienes había conocido durante su trayectoria pastoral.
Castro volvió a reunirse con él en septiembre de 2026, durante un encuentro de obispos jóvenes en Roma, al que asistieron dos representantes peruanos, de Piura y San Ramón.
La impresión que le dejaron ambas reuniones fue muy positiva.
“Se nota que es una persona bien preparada, con mucho conocimiento. Conoce la Iglesia, conoce su problemática, conoce la realidad”, expresó.
El religioso destacó también la formación del pontífice en derecho canónico y su capacidad para responder a las inquietudes de los obispos.
“Se nota que es un hombre sabio”, afirmó.

El vínculo del papa con Ayacucho y la religiosidad peruana
Aunque monseñor Castro no tuvo oportunidad de conversar directamente con León XIV sobre Ayacucho, explicó que el pontífice conoce la realidad de esta región a través de su relación con monseñor Salvador Piñeiro.
Según relató, durante el almuerzo con los obispos peruanos en Roma, el papa pidió que Piñeiro se sentara a su lado, una muestra de la cercanía que existe entre ambos.
“El papa lo conoce muy bien”, señaló Castro, quien destacó que los informes que los obispos presentan periódicamente a la Santa Sede también permiten al pontífice conocer la realidad de las diferentes regiones del país.
Ayacucho, conocida por sus iglesias coloniales y su profunda tradición religiosa, representa una de las expresiones más importantes de la fe católica peruana.
Sin embargo, Castro explicó que la selección de ciudades para una visita papal responde a consideraciones prácticas, geográficas y logísticas.
“El Perú tiene mucha riqueza espiritual, devociones, y por cuestión de logística, por cuestiones prácticas, geográficas, se escogen determinadas ciudades para la visita del papa”, indicó.
En ese sentido, explicó que las actividades programadas en Cusco permitirían reunir a representantes de distintas jurisdicciones eclesiásticas del sur peruano, mientras que Pucallpa facilitaría la participación de comunidades y misioneros de la Amazonía.
Cusco y Pucallpa, dos destinos en una misma jornada
De acuerdo con la agenda descrita por monseñor Castro, el domingo 15 de noviembre el papa León XIV tiene previsto visitar Cusco y Pucallpa.
Su llegada a Cusco estaría programada para las 10:30 de la mañana, donde sostendría un encuentro con representantes de las hermandades religiosas y participaría en el rezo del Ángelus junto a la comunidad católica en la Catedral.
Posteriormente, viajaría a Pucallpa, donde a las 3 de la tarde se reuniría con misioneros, misioneras y representantes de los pueblos amazónicos.
El encuentro congregaría a delegaciones procedentes de Iquitos, Madre de Dios, Requena, San Ramón, Chanchamayo, Satipo y Atalaya, entre otras localidades.
Según Castro, el pontífice ha mostrado especial interés en escuchar a los representantes de estas comunidades y conocer las dificultades que enfrentan.
“Tenemos muchas comunidades nativas a las que acogemos también como Iglesia, y el papa seguramente tendrá unas palabras para ellos y los va a escuchar”, explicó.
Entre los asuntos que podrían abordarse mencionó la protección del medioambiente, la minería informal, la falta de agua potable y las dificultades de comunicación y transporte.
Tras el encuentro con los pueblos amazónicos, la agenda contempla una misa a las 5 de la tarde en la Villa Deportiva Regional de Ucayali.
Posteriormente, León XIV regresaría a Lima para culminar su visita.
Comunidades rodeadas de ríos, pero sin agua potable
Uno de los aspectos más preocupantes de la realidad amazónica, según monseñor Castro, es la falta de servicios básicos en poblaciones que viven en territorios de difícil acceso.
Aunque numerosas comunidades están asentadas cerca de grandes ríos, muchas no cuentan con sistemas adecuados de agua potable.
“Viven cerca de los ríos, pero no tienen agua potable. Faltan carreteras, la comunicación es muy difícil, la problemática social es muy fuerte en esos lugares”, advirtió.
El religioso explicó que el aislamiento geográfico representa una barrera para el desarrollo de las comunidades indígenas y dificulta tanto la llegada de servicios públicos como el trabajo de las organizaciones religiosas y sociales.
“Generalmente están en la ribera de los ríos, a los que se tiene que ir siempre en lancha, en viajes de varios días, y el transporte es muy caro”, señaló.
Estas condiciones incrementan los costos de traslado y dificultan la atención de las necesidades de las familias.
Para Castro, mejorar la situación requiere inversiones importantes y un trabajo sostenido de las instituciones públicas, la Iglesia y las organizaciones que desarrollan proyectos en la región.
“Se necesita una gran inversión, pues el trabajo pastoral es grande”, sostuvo.
El religioso explicó que la Iglesia desarrolla iniciativas de apoyo relacionadas con educación, acceso al agua, salud y proyectos de cultivos alternativos.
También destacó la participación de organizaciones no gubernamentales que colaboran con las poblaciones amazónicas.
Sin embargo, reconoció que las necesidades siguen siendo numerosas y que las distancias dificultan la continuidad de muchos programas.
Nopoki, una oportunidad universitaria para los jóvenes indígenas
Entre los proyectos educativos que destacó monseñor Castro figura Nopoki, una iniciativa de educación superior vinculada a la Universidad Católica Sedes Sapientiae, ubicada en la provincia de Atalaya.
El proyecto busca facilitar el acceso de jóvenes indígenas a estudios universitarios mediante una formación que incorpora tanto el español como sus lenguas originarias.
Según explicó, el objetivo es ofrecer oportunidades de educación superior a estudiantes que, debido a las distancias y a las limitaciones económicas, difícilmente podrían acceder a una universidad convencional.
“Se les facilita el acceso a la Universidad Católica Sedes Sapientiae, exclusivamente para ellos”, señaló.
Castro indicó que el centro cuenta con aproximadamente 300 becarios que reciben apoyo para cubrir su alimentación, alojamiento y formación académica.
“En ese centro estudian 300 becarios con alimentación, estadía y educación totalmente cubiertos”, afirmó.
Para el religioso, iniciativas como Nopoki representan una oportunidad para formar profesionales que puedan contribuir al desarrollo de sus propias comunidades y preservar sus identidades culturales y lingüísticas.
No obstante, reconoció que el acceso a la educación continúa siendo uno de los mayores desafíos de la Amazonía peruana.

Las dificultades de estudiar en la selva
La distancia entre las comunidades, las lluvias y los elevados costos del transporte afectan la asistencia regular de estudiantes y docentes a los centros educativos de la Amazonía.
Monseñor Castro explicó que estas condiciones repercuten directamente en la continuidad de las clases y en la calidad de la enseñanza.
“El gran problema que hay en la Amazonía es la calidad educativa, que es muy deficiente por varias razones”, sostuvo.
Entre los obstáculos mencionó las dificultades para cumplir los horarios escolares durante las temporadas de lluvias, así como los problemas que enfrentan los profesores para trasladarse y permanecer en comunidades alejadas.
“Es muy poca y muy baja la participación educativa por lo difícil y caro que es el transporte para ellos, y también a los profesores se les hace difícil la estadía y cumplir con los horarios”, explicó.
Para Castro, esta situación evidencia la necesidad de fortalecer la inversión educativa y desarrollar soluciones adaptadas a las condiciones geográficas y culturales de la región.
“Ahí hay un trabajo pendiente”, afirmó.
León XIV y su especial relación con Perú
La visita del papa tiene un significado particular para muchos fieles peruanos debido a los años que dedicó a la labor pastoral en el país antes de convertirse en pontífice.
Monseñor Castro recordó que León XIV llegó a Perú siendo joven y trabajó en comunidades rurales, especialmente en el norte del país.
Su trayectoria incluyó labores pastorales en Chulucanas, Trujillo y Chiclayo, donde desarrolló una estrecha relación con las comunidades religiosas y la población.
Para Castro, esa experiencia explica la cercanía que el pontífice mantiene con Perú.
“Hay un sentimiento especial del papa porque acá inició su labor pastoral”, expresó.
El religioso destacó que, pese a su preparación académica y estudios realizados en Europa, León XIV asumió con sencillez sus responsabilidades en comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
“Ha sido sencillo y humilde”, señaló.
Recordó también su trabajo como profesor en seminarios y su dedicación a la formación religiosa.
Según Castro, esta trayectoria ha generado un profundo afecto entre los fieles que conocieron su labor.
“Por eso la gente lo ama, por todos los años que ha dedicado al norte del país, a la misión”, manifestó.
El religioso resumió el sentimiento de bienvenida que, a su juicio, comparten muchos peruanos:
“Bienvenido, regresa a casa, esta es tu casa y nosotros lo sentimos tan peruano como nosotros”.
Una visita en medio de la inseguridad y las divisiones sociales
La llegada del pontífice también se produciría en un contexto de preocupación por la inseguridad y la violencia delincuencial en Perú.
Monseñor Castro señaló que el país atraviesa una etapa difícil, marcada por problemas sociales y divisiones que afectan la convivencia entre los ciudadanos.
“Hay mucha negatividad, mucha división y no pensamos a veces como peruanos, sino como rivales”, reflexionó.
El religioso consideró que la visita papal podría representar una oportunidad para promover un mensaje de unidad y esperanza.
También hizo referencia a la profunda tradición religiosa peruana, especialmente durante octubre, cuando miles de fieles participan en las celebraciones del Señor de los Milagros.
Castro describió este período como un tiempo de renovación espiritual para la comunidad católica.
“Es un mes de renovación espiritual, de purificación, donde el pueblo peruano expresa su amor al Cristo de Pachacamilla”, señaló.
A su juicio, estas manifestaciones de fe forman parte de la preparación espiritual de los creyentes para recibir al pontífice.
“Pedimos para que el papa nos encuentre fervorosos y preparados en el Señor”, expresó.
Los jóvenes, una prioridad para el pontífice
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la relación del papa León XIV con las nuevas generaciones.
Monseñor Castro destacó la acogida que ha tenido el mensaje del pontífice entre jóvenes de distintos países europeos, especialmente durante encuentros religiosos multitudinarios.
Según explicó, muchos jóvenes encuentran en la Iglesia un espacio para buscar respuestas a sus inquietudes personales y espirituales.
“Ven en el papa, ven en la Iglesia una figura de renovación. Hay sed de Dios, hay sed por tratar de encontrar a Dios”, afirmó.
El religioso consideró que la participación juvenil refleja una búsqueda de sentido en sociedades donde, a su juicio, existe una creciente preocupación por la pérdida de referencias espirituales.
Para Castro, la cercanía del pontífice con las nuevas generaciones se relaciona con su disposición a escuchar sus necesidades y preocupaciones.
“El papa no va para que lo aplaudan o lo ensalcen a él, sino va a recoger las necesidades de los jóvenes y les va a dar ese mensaje de esperanza”, explicó.
El religioso también recordó que León XIV ha insistido en la importancia de la fe como respuesta a las inquietudes humanas, más allá del consumo y de las satisfacciones materiales.
En su opinión, esa orientación pastoral ayuda a explicar el interés que despierta el pontífice entre jóvenes de diferentes países.
Un mensaje para los más vulnerables
Monseñor Castro considera que uno de los rasgos centrales del pontificado de León XIV es su preocupación por quienes enfrentan situaciones de sufrimiento y vulnerabilidad.
Entre ellos mencionó a los enfermos, las víctimas de distintas formas de violencia y las personas que viven en condiciones de exclusión.
“Lo que él busca es a los enfermos, a las víctimas de todo tipo, donde va a llevar un mensaje de fe y esperanza”, expresó.
Esa preocupación, explicó, también se refleja en el interés del pontífice por acercarse a las comunidades indígenas de la Amazonía peruana.
Para quienes trabajan en estos territorios, el encuentro previsto en Pucallpa representa una oportunidad para que las necesidades de sus habitantes reciban mayor atención.
La falta de agua potable, los problemas educativos, las dificultades del transporte fluvial y las amenazas ambientales forman parte de una realidad que afecta diariamente a numerosas comunidades.
Más allá de las celebraciones religiosas y los encuentros multitudinarios, la expectativa es que la visita de León XIV permita visibilizar estos desafíos y fortalecer el acompañamiento a los pueblos amazónicos.
La Amazonía peruana espera así una visita que, además de su significado religioso, podría convertirse en una oportunidad para que las voces de sus comunidades sean escuchadas y sus necesidades ocupen un lugar más destacado en la conversación nacional.
















